El apoyo se dio en todos los niveles, pues niños, hijos de los maestros y trabajadores, caminaban al mismo ritmo de los adultos, asoleados  y cansados. Para los mayores que los veían esa imagen era un símbolo y un recordatorio de la razón que los llamó a todos estar ese día en la ardua jornada.

//platform.twitter.com/widgets.js