Representantes de escuelas y facultades hicieron un llamado público y urgente al diálogo para preservar la gobernabilidad del proyecto educativo. El documento oficial subraya la vigencia del autogobierno académico frente a cualquier intento de interferencia ajeno a la legalidad universitaria.
En un pronunciamiento emitido en Morelia, Michoacán, el 24 de septiembre de 2026, las y los integrantes del Consejo Universitario de la Benemérita y Centenaria Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) hicieron público el «Manifiesto en defensa de la autonomía universitaria y del respeto a la investidura de la Rectoría». La máxima autoridad de la institución fijó esta postura con la finalidad de señalar presiones políticas y sociales externas e internas que amenazan el autogobierno, los procesos administrativos y la continuidad de las tareas sustantivas de la casa de estudios. A través de un documento suscrito por representantes de las distintas facultades, escuelas preparatorias e institutos de investigación, el órgano colegiado ratificó su compromiso con la legalidad, el diálogo y el mantenimiento del orden institucional.
El posicionamiento surge en un escenario coyuntural en el que la casa de Hidalgo enfrenta transformaciones estructurales, complejidades financieras y una demanda creciente de atención social. Ante este panorama, el pleno de los representantes universitarios consideró indispensable delimitar los alcances normativos que facultan a la UMSNH a conducirse de forma libre e independiente, al tiempo que respaldó explícitamente la labor directiva de la rectora Yarabí Ávila González al frente de la administración central.
El manifiesto sostiene que la autonomía no constituye una prerrogativa o un privilegio particular, sino una condición técnica y jurídica sustancial para salvaguardar la libertad de cátedra, la investigación científica y la pluralidad ideológica dentro de los espacios académicos. En el texto, el Consejo Universitario fundamenta de manera precisa la validez constitucional de esta atribución, citando el Artículo 3º, Fracción VII, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Dicho mandato establece la facultad de las instituciones públicas de educación superior para gobernarse a sí mismas, determinar sus programas académicos y administrar su patrimonio de manera independiente.
Adicionalmente, el pronunciamiento invoca el Artículo 2º de la Ley General de Educación Superior y el Artículo 143 de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Michoacán de Ocampo, ordenamientos que, junto con la Ley Orgánica propia de la UMSNH, brindan blindaje legal a las decisiones colegiadas de la universidad. El máximo órgano de gobierno enfatizó que la jurisprudencia firme dictada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ha ratificado de manera constante que ningún ente o actor ajeno a la vida universitaria posee atribuciones para intervenir en el nombramiento de autoridades, la elaboración de planes de estudio o la conducción de los asuntos administrativos internos.
La defensa legal expresada por las autoridades universitarias busca prevenir cualquier tipo de injerencia que pretenda vulnerar la estabilidad institucional. De acuerdo con lo asentado en el manifiesto, la autonomía es la herramienta operativa que le ha permitido a la casa de San Nicolás innovar en sus modelos pedagógicos, formar profesionales con responsabilidad social y sostener un pensamiento crítico continuo respecto a los problemas estructurales de la entidad y del país.
Saltar al contenido del PDFRespaldan la investidura de la Rectoría encabezada por Yarabí Ávila
Un eje central del comunicado difundido por el Consejo Universitario radica en la defensa de la representación legal e institucional que ostenta la titular de la administración central, la Dra. Yarabí Ávila González. Las y los consejeros indicaron que la investidura de la Rectoría sobrepasa la figura de una persona en lo individual, pues encarna la unidad del proyecto educativo, la dirección académica global y la certidumbre administrativa de toda la estructura nicolaita.
«La figura de la Rectora representa la unidad institucional, la conducción académica y la representación legal de la Universidad. Por ello, cualquier intento de deslegitimar, presionar o vulnerar su función no sólo afecta a una persona, sino a toda la estructura universitaria y a la comunidad que depende de su estabilidad», puntualiza el manifiesto en su segundo apartado. Los integrantes del Consejo subrayaron que las presiones destinadas a desestabilizar la vida institucional menoscaban la operatividad diaria de la enseñanza y la investigación, afectando de manera directa a la población estudiantil.
El documento señala además que el periodo actual demanda tomar decisiones complejas para solventar rezagos presupuestales e impulsar proyectos de transformación integral. En ese contexto, deslegitimar las facultades legales de la Rectoría debilita la gobernabilidad requerida para sostener la acreditación de programas educativos, el pago de salarios, las gestiones de recursos ante la Federación y los programas de vinculación comunitaria que mantiene la universidad en las distintas regiones de Michoacán.
Las cinco exigencias puntuales de la máxima autoridad universitaria
Para frenar la intromisión de actores ajenos a los cauces institucionales, el Consejo Universitario formalizó cinco exigencias dirigidas de manera enérgica a grupos internos y fuerzas políticas o sociales externas:
Respeto pleno a la autonomía universitaria en todas sus dimensiones normativas y presupuestales.
Garantía de estabilidad institucional y continuidad de los planes y programas académicos vigentes.
Reconocimiento irrestricto de la autoridad legítima de la Rectoría y de los órganos colegiados de gobierno.
Primacía del diálogo, la razón y el interés superior de la comunidad escolar por encima de disputas políticas.
Abstención total de ejecutar acciones dirigidas a influir de manera indebida en la vida interna de la casa de estudios.
El pleno remarcó que las aulas, laboratorios y centros de investigación nicolaitas no deben ser concebidos como plataformas de disputa partidista o sectorial, sino como espacios dedicados a la formación académica, la producción científica y la prestación de servicios a la sociedad. En el texto se recalca que cualquier desacuerdo debe canalizarse obligatoriamente a través de las vías normativas previamente establecidas en la legislación de la propia universidad.
Cohesión amplia en las dependencias académicas del estado
El «Manifiesto en defensa de la autonomía universitaria y del respeto a la investidura de la Rectoría» cuenta con el aval y la firma de los representantes de las distintas comunidades académicas y administrativas que configuran la estructura nicolaita. Entre las dependencias firmantes se encuentran la Facultad de Ciencias Médicas y Biológicas, la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, la Facultad de Contaduría y Ciencias Administrativas, la Facultad de Odontología, la Facultad de Ingeniería Mecánica, la Facultad de Ingeniería Química, la Facultad de Arquitectura, la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, la Facultad de Psicología, la Facultad de Agrobiología, la Facultad de Biología y la Facultad de Enfermería.
De igual forma, plasmaron su ratificación las directivas y consejerías de la Escuela Preparatoria «Ing. Pascual Ortiz Rubio», la Escuela Preparatoria «José María Morelos y Pavón», la Escuela Preparatoria «Melchor Ocampo», la Escuela Preparatoria «Gral. Lázaro Cárdenas» y la Escuela Preparatoria «Lic. Eduardo Ruiz», esta última radicada en Uruapan. A este bloque se sumaron los institutos y centros de investigación de la institución, tales como el Instituto de Investigaciones Metalúrgicas, el Instituto de Investigaciones Químico Biológicas, el Instituto de Investigaciones sobre los Recursos Naturales (INAFOR), el Instituto de Investigaciones Agropecuarias y Forestales, e Investigaciones en Ciencias de la Salud, junto con las Coordinaciones de la Investigación Científica y las Unidades Profesionales distribuidas en municipios como Ciudad Hidalgo y Zamora.
La representatividad del documento evidencia que la postura institucional no responde a una iniciativa aislada, sino a un consenso generalizado entre estudiantes, docentes y trabajadores de las diversas sedes regionales con que cuenta la UMSNH en la entidad.
Convicción histórica y compromiso con la educación pública
En la parte final del manifiesto, el órgano colegiado evocó la trascendencia histórica de la Benemérita y Centenaria Universidad Michoacana, recordando su condición como la primera universidad autónoma constituida en México y en América Latina. Este antecedente histórico obliga, según lo expuesto en la postura oficial, a actuar con un sentido de responsabilidad colectiva frente a las coyunturas políticas que atraviesa el estado de Michoacán.
El posicionamiento concluye con una sentencia que reafirma la postura de la comunidad universitaria: «La Benemérita y Centenaria Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo NO SE DOBLEGA: se defiende con argumentos, con legalidad y con resultados en beneficio de la sociedad». Las autoridades colegiadas expresaron que la institución se mantendrá vigilante y organizada ante cualquier evento que intente menoscabar la norma interna, haciendo un llamado a mantener la unidad para garantizar el desarrollo educativo de los estudiantes que cursan sus estudios en las aulas nicolaitas.














