La coordinadora de Planeación, Infraestructura y Fortalecimiento Universitario, Cindy Lara Gómez, precisó que la obra en su etapa final beneficiará directamente a estudiantes de al menos siete licenciaturas, programas de posgrado e investigación científica con impacto regional y nacional.

La alberca Olímpica que se construye en la gestión de la rectora Yarabí Ávila González será una de las pocas infraestructuras de este tipo en Michoacán con capacidad para articular de manera simultánea la formación académica, la investigación científica y la vinculación social, afirmó la coordinadora de Planeación, Infraestructura y Fortalecimiento Universitario de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), Cindy Lara Gómez. La obra se encuentra en su última etapa de edificación y su conclusión representará un punto de inflexión en la oferta de infraestructura deportiva y científica de la institución.

     La declaración de la funcionaria delimita con precisión el alcance de un proyecto que va más allá de la construcción de un recinto para la práctica de la natación competitiva: la alberca Olímpica Universitaria está concebida como un espacio multifuncional que integra docencia, ciencia y servicio a la comunidad en un mismo equipamiento, con implicaciones concretas para diversas áreas del conocimiento que se cultivan en la UMSNH.

Alberca olimpica de la UMSNH con enfoque multidisciplinar.
Alberca olimpica de la UMSNH con enfoque multidisciplinar.

Impacto académico directo en siete licenciaturas y programas de posgrado
     Cindy Lara Gómez describió con detalle el impacto que la alberca Olímpica tendrá sobre la formación académica de las y los estudiantes nicolaitas. Según precisó, el espacio beneficiará de forma directa a las licenciaturas en Fisioterapia y Rehabilitación, Nutrición, Enfermería, Medicina, Psicología, Salud Pública y Biología, entre otras, al poner a disposición de estas carreras un lugar para prácticas profesionales, actividades formativas, proyectos interdisciplinarios y experiencias de aprendizaje en contextos reales.

     La enumeración de programas educativos vinculados a la nueva infraestructura revela la amplitud del enfoque con el que fue diseñada: lejos de circunscribirse a las carreras deportivas o de educación física, la alberca Olímpica se perfila como un recurso transversal que conecta el deporte con las ciencias de la salud, las ciencias biológicas y las ciencias sociales, facilitando la formación integral de profesionistas en áreas que tienen una demanda directa y sostenida en el mercado laboral michoacano y nacional.

     La coordinadora añadió que el equipamiento también fortalecerá la formación de estudiantes de posgrado en áreas relacionadas con la salud, el desarrollo humano, la sustentabilidad y las políticas públicas, ampliando así el alcance académico de la obra hacia los niveles de maestría y doctorado. Esta dimensión del proyecto posiciona a la alberca como un recurso estratégico para la consolidación de los programas de posgrado de la institución, varios de los cuales participan en el Programa Nacional de Posgrados de Calidad del Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (CONAHCYT).

La alberca Olímpica, obra central de la Ciudad Deportiva Nicolaita, será un espacio de extensión universitaria que incorporará tecnologías sustentables y eficiencia energética, según lo informado por la coordinadora Cindy Lara Gómez.
La alberca Olímpica, obra central de la Ciudad Deportiva Nicolaita, será un espacio de extensión universitaria que incorporará tecnologías sustentables y eficiencia energética, según lo informado por la coordinadora Cindy Lara Gómez.

Un laboratorio universitario para la investigación científica
     Más allá de su función docente, la alberca Olímpica de la UMSNH operará como laboratorio universitario para el desarrollo de investigación científica en áreas que tienen una relación directa con el entorno acuático y las actividades físicas. Cindy Lara Gómez precisó que el espacio permitirá el estudio del rendimiento físico, la rehabilitación, la biomecánica, la prevención de enfermedades, la salud pública, la actividad física y la calidad de vida.

     «Investigadoras, investigadores y estudiantes de licenciatura, maestría y doctorado podrán desarrollar proyectos científicos con impacto regional y nacional, generando conocimiento útil para la atención de problemáticas sociales relacionadas con los temas de salud y el bienestar», sostuvo la funcionaria, quien subrayó que la producción científica que se genere en torno a esta infraestructura tendrá como horizonte la resolución de problemas concretos que afectan a la población michoacana.

     La dimensión investigadora de la alberca Olímpica la distingue de la mayoría de las instalaciones similares que existen en el estado, que se limitan al uso competitivo o recreativo. Al integrar la función investigadora, la UMSNH convierte a este equipamiento en una herramienta de generación de conocimiento, en consonancia con su misión como institución de educación superior pública con vocación científica y social.

     La biomecánica del movimiento acuático, los efectos de la hidroterapia en la rehabilitación de lesiones, la relación entre la actividad física sistemática y la prevención de enfermedades crónico-degenerativas, y el impacto de los programas de natación en el desarrollo cognitivo y emocional de distintos grupos etarios son apenas algunas de las líneas de investigación que la nueva infraestructura podrá albergar y potenciar dentro de la comunidad académica nicolaita.

Vinculación con la sociedad: natación, certificaciones y colaboración institucional
     La tercera dimensión del impacto de la alberca Olímpica es la vinculación universitaria, es decir, la apertura de los servicios de la UMSNH hacia la sociedad michoacana. Lara Gómez explicó que la infraestructura permitirá implementar programas de enseñanza de la natación, capacitación, certificaciones, actividades recreativas y eventos deportivos orientados a distintos sectores de la población.

     «La infraestructura permitirá acercar los servicios universitarios a niñas, niños, jóvenes, personas adultas mayores y diversos sectores de la sociedad», afirmó la coordinadora, quien situó en esta proyección social una de las razones centrales que justifican la inversión realizada en el proyecto. La inclusión explícita de la primera infancia y de las personas adultas mayores entre los beneficiarios potenciales indica que la alberca no está diseñada exclusivamente para la práctica competitiva o el alto rendimiento, sino para servir como espacio de bienestar accesible a la comunidad en su conjunto.

     Lara Gómez agregó que la obra abrirá oportunidades de colaboración con instituciones educativas de otros niveles, organismos públicos, asociaciones deportivas y el sector privado, lo que amplía el radio de impacto de la inversión más allá de los límites del campus universitario y sienta las bases para la construcción de alianzas estratégicas que potencien el uso de la infraestructura a lo largo del tiempo.

     La coordinadora de Planeación, Infraestructura y Fortalecimiento Universitario fue enfática al momento de definir el significado más amplio del proyecto. «La alberca Olímpica Universitaria representa una inversión estratégica que trasciende el deporte. Es una obra concebida durante la gestión de la rectora Yarabí Ávila para fortalecer la misión sustantiva de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo: formar profesionales de excelencia, generar conocimiento pertinente y contribuir al bienestar y desarrollo de la sociedad michoacana», afirmó Lara Gómez.

     Esta definición articula en una sola declaración los tres ejes que estructuran la visión de la UMSNH para este equipamiento: formación profesional de calidad, producción de conocimiento con pertinencia social y contribución al bienestar colectivo. La alineación de la alberca Olímpica con la misión sustantiva de la institución le confiere un estatus diferente al de una obra de infraestructura deportiva convencional y la sitúa como componente de un proyecto académico e institucional de mayor alcance.

     En el contexto de la educación superior mexicana, donde las instituciones públicas enfrentan presiones crecientes para justificar sus inversiones en términos de impacto social y pertinencia académica, la concepción multifuncional de la alberca Olímpica de la UMSNH ofrece un modelo que integra deporte, ciencia y servicio comunitario en un solo equipamiento, maximizando el retorno social de la inversión realizada.

     Con la obra en su última etapa de construcción, la comunidad universitaria nicolaita y la sociedad michoacana se aproximan a la apertura de una infraestructura que, de acuerdo con la proyección de la propia institución, está llamada a convertirse en un referente regional en materia de deporte universitario, investigación en ciencias de la salud y vinculación entre la universidad pública y su entorno social.