La Universidad Michoacana otorga ingresos directos a bachilleres sobresalientes, reafirmando su compromiso con la calidad educativa del estado de Michoacán. El programa Pase por Excelencia amplía su cobertura incluyendo escuelas incorporadas, beneficiando a los talentos más brillantes de la región.
En una jornada que fusionó el rigor institucional con la emotividad de los logros alcanzados, la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), encabezada por su rectora, la doctora Yaraví Ávila González, celebró la entrega de reconocimientos del «Pase por Excelencia Académica 2026». El evento, realizado en un ambiente de solemnidad y júbilo universitario, formalizó el ingreso directo a programas de Licenciatura y Técnico Superior Universitario (TSU) de los jóvenes con los promedios más altos del bachillerato nicolaita. Por primera vez en la historia administrativa de la institución, este beneficio se extendió de manera integral a las escuelas incorporadas, rompiendo barreras institucionales en favor del talento michoacano.
La ceremonia se desarrolló bajo una atmósfera de disciplina y arte, iniciada con la imponente demostración de la Banda de Guerra y Escolta Oficial «Zorros», reconocidos campeones nacionales. Posteriormente, el recinto se envolvió en las notas del estreno mundial de la «Suite de verano», específicamente el movimiento «Lluvioso», interpretado magistralmente por el dúo de guitarras integrado por el maestro Gilberto Cibrián y el alumno Luis Enrique González. Este preludio cívico y cultural no solo enmarcó un trámite escolar, sino que subrayó el compromiso de la «Casa de Hidalgo» con la formación integral, premiando a quienes, provenientes de cada rincón de la geografía estatal, han demostrado que la excelencia es el motor primordial de la movilidad social y el fortalecimiento de la universidad pública.
El Compromiso Institucional con el Mérito Académico Para la actual administración de la UMSNH, el reconocimiento al mérito académico trasciende el plano administrativo para convertirse en una estrategia de justicia social. Al incentivar la excelencia desde el nivel medio superior, la universidad asegura que la capacidad intelectual y la disciplina sean los únicos determinantes para acceder a las carreras de mayor demanda, especialmente en las áreas de la salud y las ciencias biológicas. Esta visión busca blindar a la institución contra la mediocridad y garantizar que los perfiles más brillantes de Michoacán encuentren en su máxima casa de estudios el espacio idóneo para su desarrollo profesional sin los obstáculos burocráticos del pasado.

Durante su mensaje central, la rectora Yarabí Ávila González calificó la entrega de estos pases como un acto de «justicia al esfuerzo». Reveló que este programa no nació recientemente, sino que permaneció durante años olvidado en los cajones de la burocracia universitaria, carente de voluntad política para su ejecución. Ávila González destacó que fue bajo su gestión, y por el impulso decidido de los directores de los planteles de bachillerato, que la iniciativa se transformó en una realidad administrativa. La rectora enfatizó que la distinción entregada es un legado que honra a las familias y que exige a los jóvenes mantener un comportamiento ético y profesional impecable, recordándoles que han sido capaces de «robarle horas al sueño» para alcanzar la cima académica.
Un momento significativo del análisis estratégico de la rectora fue el reconocimiento a la participación estudiantil. Relató cómo el consejero alumno Demian, representante de la ciudad de Uruapan, contactó a la rectoría mediante un mensaje directo a las 7:15 de la mañana para proponer una modificación clave al reglamento de excelencia. Esta iniciativa, presentada formalmente ante el Consejo Universitario, permitió ampliar los criterios de selección y otorgar más oportunidades a jóvenes destacados que anteriormente quedaban fuera por tecnicismos normativos. Este detalle humaniza la gestión y demuestra que la voz del estudiantado es un motor de transformación real en la normativa nicolaita, permitiendo que la excelencia deje de ser un privilegio de pocos para ser un derecho de los más dedicados.

Expansión y Alcance del Programa «Pase por Excelencia»
La operatividad del programa ha alcanzado una escala sin precedentes, integrando de manera eficiente a las siete preparatorias nicolaitas y a la vasta red de escuelas incorporadas en todo el estado. La Secretaría Académica ha diseñado una logística que permite que estudiantes de municipios distantes puedan formalizar su ingreso de forma fluida, eliminando las brechas que separaban a las regiones de la capital. Este esquema asegura que la UMSNH mantenga su vocación de servicio estatal, consolidándose como una institución que no solo educa en las aulas, sino que gestiona el talento desde su origen regional.
El doctor Antonio Ramos Paz, secretario académico, resaltó durante su intervención la inclusión histórica de las escuelas incorporadas en este beneficio. Siguiendo la instrucción de la rectora Ávila González, la universidad ha reconocido que la calidad no conoce de fronteras institucionales. «La excelencia se construye día a día en cada aula, sea pública o privada, siempre que compartan el espíritu de superación nicolaita», señaló Ramos Paz. Esta apertura fortalece el ecosistema educativo de Michoacán, permitiendo que alumnos de planteles en municipios como Maravatío, Sahuayo, Ario de Rosales y Zamora se sientan parte integral de la comunidad universitaria desde el momento de su egreso del bachillerato.

Los pilares estratégicos que sustentan el programa se definen bajo los siguientes criterios de calidad: Disciplina y constancia: Premia el sacrificio personal y el rigor académico sostenido durante los tres años de bachillerato. Visión humanista: Coloca al mérito y al talento por encima de cualquier interés externo, siguiendo el ejemplo de Vasco de Quiroga. Inclusión de escuelas incorporadas: Extiende el beneficio del ingreso directo a instituciones vinculadas, fortaleciendo el tejido educativo estatal. Continuidad académica garantizada: Asegura espacios en programas de Licenciatura y TSU, evitando la fuga de talentos hacia otras instituciones.
La Voz del Estudiantado: Disciplina y Futuro
Los jóvenes beneficiados con el Pase por Excelencia se convierten en los embajadores de la calidad educativa de la UMSNH. Sus historias reflejan la diversidad y el esfuerzo que caracterizan a la juventud michoacana actual. En el estrado, las voces de los protagonistas resonaron con fuerza, contrastando experiencias de vida pero coincidiendo en un mismo compromiso: el de servir a la sociedad a través del conocimiento.

Stefanie Mercado Caballero, egresada de la Preparatoria «Emiliano Zapata» de Zacapu con un promedio perfecto de 10, y Luis Alejandro Molina Cuevas, del Colegio Primitivo y Nacional de San Nicolás de Hidalgo, ofrecieron discursos que conmovieron a los asistentes por su profundidad y sentido de pertenencia.
«La excelencia que hoy se nos reconoce no es solo un promedio alto en una boleta; es el compromiso ineludible de dar siempre ese pequeño extra que separa lo ordinario de lo extraordinario. Es la curiosidad, la constancia y el deseo genuino de aprender para ser útiles a nuestro entorno.» — Stefanie Mercado Caballero.
«Estar aquí hoy no es producto de la casualidad; implicó reconocer, superar y aprender de nuestros propios errores para alcanzar nuestro máximo potencial. Ser nicolaita implicó, para muchos de nosotros, dejar nuestro lugar de origen con la firme finalidad de superarnos y abrazar esta máxima casa de estudios.» — Luis Alejandro Molina Cuevas.
Identidad y Legado: El Trasfondo Histórico de la UMSNH
La formación nicolaita es, ante todo, una formación en valores. La presencia de los símbolos institucionales, desde el Himno Nacional hasta los honores a Vasco de Quiroga, Miguel Hidalgo y Melchor Ocampo, refuerza la identidad del alumno como heredero de una tradición de lucha y libertad. La universidad no solo entrega certificados de estudio, sino que forja ciudadanos conscientes de su responsabilidad histórica con México. Este legado se remonta a 1540, cuando Vasco de Quiroga sembró la semilla del conocimiento en el Colegio de San Nicolás, evolucionando hasta convertirse en la primera universidad autónoma de América Latina hace 108 años.
La administración actual ha proyectado esta herencia hacia el siglo XXI, logrando hitos que fueron destacados durante la ceremonia a través de una cronología de éxitos institucionales: Viabilidad Financiera: Superación de la crisis estructural que amenazaba la operatividad universitaria hasta el año 2023.
Acreditación de Calidad: El 98% de la matrícula se encuentra inscrita en programas acreditados por organismos nacionales, con miras a alcanzar el 100% en el corto plazo. Actualización Normativa: Reforma a la Ley Orgánica y al Estatuto Universitario, los cuales no habían sido modificados en más de 60 años, adecuándolos a las necesidades actuales. Coordinación de Género y Derechos Humanos: Institucionalización de espacios para la protección de las mujeres y la promoción de la equidad en toda la comunidad universitaria.
La ceremonia fue una representación vívida de la geografía michoacana. El presídium, integrado por autoridades y directores de bachillerato, saludó a las delegaciones provenientes de un mosaico regional que incluyó a Uruapan, Zacapu, Huetamo, Lázaro Cárdenas, Apatzingán, Ciudad Hidalgo, Zitácuaro, Morelia y la Meseta Purépecha. La pluralidad de procedencias subrayó el impacto de la UMSNH como una institución que cohesiona el estado a través de la educación.
La entrega de reconocimientos se organizó meticulosamente por bloques institucionales. El primer bloque fue encabezado por el histórico Colegio Primitivo y Nacional de San Nicolás de Hidalgo, bajo la dirección del doctor José Luis Pineda Serrano. A este le siguieron las preparatorias de Morelia, representadas por el licenciado José director (Pascual Ortiz Rubio), la maestra Rosa Vanessa Sánchez Ojeda (José María Morelos y Pavón), el químico Manuel Calderón Ramírez (Isaac Arriaga) y la doctora Laura Alejandrina Acosta Urzua (Melchor Ocampo).

La representación regional se hizo presente con la asistencia de directivos clave como la maestra María Eréndira Zacarías (Uruapan), el licenciado Roberto Coronado (Huetamo), el ingeniero Santos Raúl Mejía (Zinapécuaro) y el doctor Enrique Campos Viveros (Apatzingán). Asimismo, el sector de las escuelas incorporadas mostró su fortaleza con la participación de directores de planteles en localidades tan diversas como San Lucas (San Jerónimo), representados por Marcelino Rodríguez; Tinguindín, con Cristina Inés Mescua; Chilchota, bajo Fermín Santos Manuel; y Churumuco, con Ramón Salgado Pedraza. Otros planteles de Maravatío (Alma Lorena Martínez), Paracho (Karen Salpa), Sahuayo (Jesús Hitrón) y Zamora (Cuauhtémoc Orozco) confirmaron que la excelencia nicolaita es un estándar estatal que trasciende fronteras municipales.
En su reflexión final, la rectora Yaraví Ávila González advirtió a los nuevos universitarios que la excelencia no es un destino alcanzado, sino un hábito que debe cultivarse cada día en las facultades. Lanzó un mensaje de realismo y responsabilidad: recordó que el año pasado cerca de 4,000 aspirantes no pudieron ingresar a las áreas de la salud por falta de espacios. Por ello, instó a los beneficiarios del pase directo a no desertar y a valorar el lugar que hoy ocupan. «La excelencia no acostumbra encontrarnos en el primer camino; es necesario golpearle la puerta todos los días», sentenció Ávila González, exhortándolos a ser los futuros médicos, abogados e ingenieros que Michoacán necesita.
El evento concluyó con el acto simbólico de mayor tradición: el lanzamiento masivo de birretes por parte de los egresados, acompañado del estruendoso grito del «Pis-Pas». Este ritual marcó la transición oficial de los estudiantes, quienes dejaron atrás las aulas de preparatoria para integrarse a las casi 60,000 almas que conforman la Universidad Michoacana. Con este acto, la UMSNH reafirma su papel como el faro intelectual del estado y cuna de los futuros líderes humanistas de la nación.














