Durante la trigésima quinta entrega del galardón, se reconoció el desempeño académico de alumnas y alumnos de diversas áreas nicolaitas. La Casa de Hidalgo distinguió las calificaciones más altas de cada grado dentro de escuelas, facultades e instituciones incorporadas estatales.
Con un llamado a convertir el conocimiento técnico y humanístico en soluciones directas para las problemáticas sociales del estado, la rectora de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), Yarabí Ávila González, encabezó la trigésima quinta entrega del Premio Padre de la Patria 2026. La ceremonia, efectuada en Morelia ante la comunidad universitaria y familias, distinguió a 441 estudiantes de bachillerato, licenciatura y posgrado procedentes de dependencias académicas y escuelas incorporadas que alcanzaron los promedios más altos durante el último ciclo escolar.

El galardón, instituido en mayo de 1991, representa la distinción académica más representativa que confiere la Casa de Hidalgo a los primeros lugares de aprovechamiento de cada grado, facultad e instituto. Durante la sesión, Ávila González subrayó la necesidad de que las capacidades formadas en las aulas incidan en las comunidades que presentan marginación, rezago educativo y carencia de servicios esenciales en las distintas regiones de Michoacán.

«Pongan su talento al servicio de Michoacán, de las necesidades, de la pobreza, de la marginación y del rezago educativo, para resolver asimetrías. Que lleguen médicos a la Sierra, ingenieros que lleven agua y caminos, abogadas que defiendan a quienes no pueden pagar, maestros que enseñen en la comunidad más lejana, científicos que le den a nuestra tierra su propio futuro», expresó la rectora al dirigirse a las y los alumnos premiados.

En su mensaje, la titular de la rectoría situó el rendimiento académico en el contexto de las asimetrías de acceso a la educación superior en la entidad. Ávila precisó que únicamente uno de cada cuatrocientos jóvenes en edad correspondiente cursa estudios universitarios en Michoacán, lo que evidencia que la mayoría de los integrantes de este grupo etario permanece al margen de las aulas profesionales. Por ello, planteó que el reconocimiento al mérito escolar conlleva una responsabilidad ética ineludible orientada al servicio colectivo.

«Un Michoacán más próspero, más justo, más desarrollado y más seguro es una tarea sin suplentes y nos corresponde a quienes tuvimos el privilegio de estudiar», enfatizó la funcionaria universitaria. Asimismo, exhortó al alumnado a vincular el rigor académico con una sólida ética ciudadana: «El único rival a quien se debe vencer es a quien uno fue ayer; sean mejores personas antes que ser mejores profesionistas, entréguense a la ciencia, atrévanse a emprender y hagan valer los derechos de aquellos que no saben que los tienen».
Reformas normativas y balance de la gestión institucional
Al indicar que esta ceremonia constituyó la última entrega del galardón correspondiente a su periodo al frente de la rectoría, Ávila González presentó una síntesis de las transformaciones normativas e institucionales implementadas en la institución. Entre los puntos relevantes, destacó la reforma al artículo 143 de la Constitución Política del Estado de Michoacán y la aprobación de una nueva Ley Orgánica en marzo de 2025, instrumento que otorgó autonomía constitucional plena a la casa de estudios, suficiencia presupuestal directa y reglas para evitar la injerencia política mediante la elección por voto libre y secreto.
De igual forma, la administración universitaria reportó la cobertura del cien por ciento de matrícula de calidad en el nivel superior, así como la incorporación de más de sesenta programas de posgrado dentro del Sistema Nacional de Posgrados. En el rubro de innovación y desarrollo tecnológico, la Casa de Hidalgo concretó catorce patentes de las veintitrés registradas en su historia institucional. El informe integró también la actualización cercana al setenta por ciento de la reglamentación universitaria, la autoevaluación global del bachillerato nicolaita y planes en salud mental y cultura de paz, además del desarrollo de infraestructura académica y deportiva.

En representación de las y los 441 alumnos recipiendarios, la estudiante Tlaly Romero expuso el significado que tiene esta condecoración para el alumnado y sus familias. Durante su intervención, manifestó que el galardón supera la dimensión cuantitativa de una calificación, al simbolizar la perseverancia individual y colectiva frente a los obstáculos económicos y personales que atraviesan los universitarios.
«Este reconocimiento no mide únicamente un promedio, mide las veces que tropezamos y nos volvimos a levantar; nos recuerda que mientras haya aire y voluntad, aquí estaremos luchando y representando a nuestra gente, a quienes se levantan día a día con esfuerzo para tratar de construir un futuro mejor para nosotros», manifestó la estudiante nicolaita ante el auditorio.

La jornada conmemorativa del Premio Padre de la Patria 2026 reafirmó la premisa institucional de vincular los logros académicos de las nuevas generaciones con el desarrollo integral del estado de Michoacán. Con un marco jurídico reformado y mecanismos de rendición de cuentas trimestrales ante el Consejo Universitario, la máxima casa de estudios michoacana enfrenta el reto de consolidar la retribución social de sus egresados en áreas prioritarias como la salud pública, la infraestructura comunitaria, la impartición de justicia y el desarrollo científico regional.
Este evento representa una oportunidad invaluable para fortalecer la identidad cultural y fomentar la convivencia familiar en un entorno de celebración y respeto por las tradiciones.














