El programa de licenciatura de la UMSNH celebra su aniversario consolidándose como el único de su tipo en la educación pública estatal, con más de mil egresados impactando la salud pública.
En un estado donde las enfermedades crónico-degenerativas representan uno de los mayores desafíos para el sistema de salud pública, la formación de profesionales capaces de intervenir desde la prevención y el tratamiento dietético no es un lujo, sino una necesidad social imperante. Bajo esta premisa, la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) conmemoró el décimo cuarto aniversario de la creación de la Licenciatura en Nutrición Humana, un programa que ha trascendido las aulas para convertirse en un pilar fundamental del bienestar en Michoacán.

La ceremonia, realizada en un contexto de reflexión académica e institucional, sirvió no solo para celebrar la trayectoria del programa, sino para reafirmar la identidad humanista que caracteriza a la Casa de Hidalgo. El secretario general de la institución, Javier Cervantes Rodríguez, quien asistió en representación de la rectora Yarabí Ávila González, fue enfático al señalar que la esencia de la universidad se resume en el lema «Humanista por siempre», y que pocas disciplinas encarnan este principio con tanta fidelidad como la nutrición.

La celebración de este aniversario adquirió una relevancia particular al coincidir con el Día Internacional de la Diabetes. Esta sincronía no pasó desapercibida durante el evento, sirviendo como un recordatorio crudo de la realidad epidemiológica que enfrenta la entidad. Cervantes Rodríguez destacó que la diabetes, junto con las enfermedades cardiovasculares, constituye una de las tres principales causas de muerte en Michoacán. La raíz de esta problemática, en gran medida, se encuentra en una nutrición deficiente, el sobrepeso y la adopción de estilos de vida poco saludables.
Fue ante este panorama adverso que la Universidad Michoacana, hace 14 años, tuvo la visión de crear este programa educativo. La intención fue clara: responder a una emergencia de salud pública con ciencia y educación. Hoy, los estudiantes y egresados de esta licenciatura se han ubicado en la «primera línea de batalla» contra las enfermedades crónicas no transmisibles. Su labor va más allá de la prescripción de dietas; se trata de una intervención profunda en los hábitos y la cultura alimentaria de la población.

«Restituir la calidad de vida a un paciente con diabetes, prevenir la obesidad en una escuela o recuperar a una niña o un niño de la desnutrición son de los actos más humanistas y nicolaitas que existen», aseveró el secretario general, subrayando el impacto tangible de la profesión en el tejido social.
El nutriólogo como eje del equipo multidisciplinario
La narrativa de que el médico es el único responsable de la salud ha quedado obsoleta. Durante el acto conmemorativo, se puso de relieve la evolución del perfil del nutriólogo como una pieza clave que dialoga, colabora y complementa el trabajo de otros profesionales de la salud, como médicos, enfermeras, psicólogos, químicos y trabajadores sociales.
El doctor Víctor Hugo Mercado, director de la Facultad de Ciencias Médicas y Biológicas, enfatizó que la Nutrición Humana es mucho más que una carrera técnica; es un compromiso ético con el bienestar. Acompañado por Juan Manuel Moreno Magaña, subdirector de Calidad y Enseñanza de la Secretaría de Salud de Michoacán (SSM), Mercado destacó la inserción exitosa de los egresados nicolaitas en el sector salud.

«A lo largo de los años, nuestros egresados y egresadas han trabajado incansablemente para mejorar la salud pública, promoviendo buenos hábitos alimenticios y combatiendo problemas tan complejos como la desnutrición y la obesidad», afirmó el director. Esta declaración valida la pertinencia del plan de estudios y su alineación con las necesidades reales de los hospitales y clínicas del estado.
Calidad acreditada y agentes de cambio
La solidez académica del programa fue otro de los puntos centrales de la conmemoración. Selene Tenorio Ramos, coordinadora de la Licenciatura en Nutrición Humana, informó sobre el estatus actual de la carrera, destacando su acreditación por los Comités Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior (CIEES). Este sello de calidad garantiza que la formación que reciben los estudiantes cumple con los más altos estándares nacionales.

A la fecha, el programa cuenta con más de mil egresados. Sin embargo, para la coordinación académica, el número es menos importante que el impacto cualitativo. Tenorio Ramos describió a estos profesionales como verdaderos «agentes de cambio». Ya sea en sus comunidades de origen, en instituciones nacionales o incluso en el extranjero, los nutriólogos formados en la UMSNH están aplicando sus conocimientos para transformar realidades.

La coordinadora también hizo un reconocimiento especial a la vinculación institucional. Agradeció a las diversas instituciones de salud pública y privada que han abierto sus puertas para la realización de prácticas profesionales y servicio social. Esta etapa práctica es crucial, pues es donde el estudiante confronta la teoría con la realidad clínica y comunitaria, terminando de forjar el carácter y la excelencia profesional que requiere el sector.
El evento también fue el escenario propicio para contextualizar el avance de la licenciatura dentro del proyecto general de la actual administración universitaria. Javier Cervantes Rodríguez aprovechó la tribuna para destacar el momento de transformación que vive la UMSNH bajo el liderazgo de la rectora Yarabí Ávila González.
El funcionario delineó los ejes que están fortaleciendo a la universidad y que impactan directamente en programas como el de Nutrición: la búsqueda incesante de la calidad académica, el fortalecimiento de la planta docente, un acompañamiento estudiantil más cercano, la estabilidad financiera y una modernización administrativa orientada a la eficiencia y la transparencia. Estos elementos estructurales son el soporte que permite que licenciaturas relativamente jóvenes, como Nutrición, puedan florecer y consolidarse en un entorno competitivo.
Al cumplir 14 años, la Licenciatura en Nutrición Humana de la UMSNH se presenta no como una promesa, sino como una realidad consolidada y necesaria. En un México donde la salud preventiva es la única vía sostenible para el futuro, la Universidad Michoacana cumple con su deber histórico al entregar a la sociedad profesionales humanistas, técnicamente competentes y socialmente sensibles. La celebración es un hito, pero también un recordatorio de que la lucha contra la epidemia metabólica continúa, y que en las aulas nicolaitas se está formando el ejército de batas blancas encargado de enfrentarla.














