La Facultad de Ingeniería en Tecnología de la Madera conmemora 53 años de formación de profesionales comprometidos con la sustentabilidad forestal y la innovación tecnológica en Michoacán.
La Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) reafirmó su posicionamiento como institución de educación superior con estándares de calidad reconocidos a nivel nacional e internacional. Durante la ceremonia conmemorativa del 53 aniversario de la Facultad de Ingeniería en Tecnología de la Madera, celebrada el 10 de noviembre de 2025 en Morelia, Michoacán, el secretario Académico Antonio Ramos Paz destacó que la totalidad de los programas de ingeniería de esta casa de estudios cuentan actualmente con acreditación internacional, posicionándose como referentes en la formación de profesionales especializados en sectores estratégicos para el desarrollo estatal y nacional.

El logro de mantener todos los programas de ingeniería acreditados internacionalmente no es resultado de la casualidad, sino del esfuerzo coordinado de múltiples actores dentro de la institución. Antonio Ramos Paz, quien representó a la rectora Yarabí Ávila González en la ceremonia, enfatizó que este reconocimiento es producto del trabajo cotidiano de profesoras, profesores, personal administrativo, manual y de intendencia. «Somos un gran equipo en la ingeniería de la Universidad», expresó el funcionario, reconociendo que la excelencia académica requiere del compromiso de todos los sectores que conforman la comunidad universitaria.
Esta perspectiva integral sobre la calidad educativa refleja la comprensión institucional de que la acreditación internacional no es un logro aislado de docentes investigadores, sino el resultado de un ecosistema completo de trabajo coordinado. Desde quienes diseñan los currículos hasta quienes mantienen las instalaciones, cada rol contribuye a que los estudiantes reciban una formación de calidad mundial.

La Facultad de Ingeniería en Tecnología de la Madera no surgió de manera arbitraria, sino como respuesta a una necesidad real y profundamente enraizada en la identidad de Michoacán. Ramos Paz contextualizó el nacimiento de esta facultad señalando que la entidad michoacana ha mantenido históricamente una vocación forestal innegable. «Somos una de las grandes reservas de biodiversidad del país y líderes en producción maderera y resinas», afirmó el secretario Académico, reconociendo el potencial económico y ambiental del sector.

Sin embargo, esta vocación forestal enfrenta desafíos de magnitud considerable en la actualidad. La tala clandestina y el cambio ilegal de uso de suelo representan amenazas gigantescas para la sostenibilidad de los recursos naturales michoacanos. Ante este panorama, la UMSNH ha mantenido su compromiso de formar profesionales capaces de enfrentar estas problemáticas desde una perspectiva científica, tecnológica e innovadora. Los ingenieros en Tecnología de la Madera egresados de esta institución se posicionan como actores clave en la búsqueda de soluciones que permitan la explotación racional de los recursos forestales.
La formación de ingenieros en Tecnología de la Madera representa mucho más que la transmisión de conocimientos técnicos. Según Ramos Paz, estos profesionales son «la respuesta» a los desafíos que enfrenta el sector forestal michoacano. Su contribución se estructura en tres pilares fundamentales: la ciencia para la explotación racional de recursos, la tecnología para agregar valor a los productos maderables, y la innovación para crear nuevos materiales y desarrollar una bioeconomía verdaderamente sostenible.
Esta triada de competencias refleja una comprensión profunda de que la sustentabilidad forestal no puede lograrse únicamente mediante regulaciones o restricciones, sino a través de profesionales capacitados que demuestren que es posible aprovechar los recursos naturales de manera responsable, generando valor económico sin comprometer la integridad ambiental. Los egresados de esta facultad se convierten en agentes de cambio dentro de sus comunidades y sectores productivos.

La Universidad Michoacana no ha permanecido estática ante los cambios del entorno. La institución ha demostrado capacidad de adaptación y evolución mediante la generación de nuevas ofertas educativas pertinentes y alineadas con las necesidades del desarrollo regional y nacional. En este contexto, la creación del programa de Ingeniería Industrial representa una evolución natural de la facultad, no una desviación de su misión original.
Ramos Paz enfatizó que la Ingeniería Industrial no constituye una carrera de nicho, sino una «respuesta estratégica, científica y humanista» de la UMSNH a una de las vocaciones fundamentales de Michoacán. Este nuevo programa amplía el espectro de formación profesional, permitiendo que la institución continúe siendo relevante en un contexto de transformación económica y tecnológica. El secretario Académico expresó convicción en la capacidad del cuerpo docente e investigador para desarrollar este nuevo programa con los mismos estándares de calidad que caracterizan a la facultad.

Sergio Mauricio Escobedo Torres, director de la Facultad de Ingeniería en Tecnología de la Madera, contextualizó el significado de los 53 años de existencia de la dependencia. Desde su fundación, la facultad ha mantenido una visión clara: renovar y evolucionar la transformación dentro del sector forestal a través de profesionales comprometidos con el aprovechamiento sustentable de productos maderables y no maderables.
El director reconoció que vivimos en un mundo de cambios constantes que obliga a las instituciones educativas a evolucionar continuamente. La Facultad de Ingeniería en Tecnología de la Madera no ha sido la excepción. Escobedo Torres señaló que la misión de la facultad sigue siendo formar profesionistas comprometidos con su entorno, pero ahora basándose en las nuevas tecnologías de la información y comunicación, sin perder de vista los valores humanos requeridos para atender las necesidades de la sociedad contemporánea.
Esta combinación de tradición e innovación es lo que permite que la facultad mantenga su relevancia después de más de cinco décadas de operación. No se trata simplemente de preservar lo que funcionó en el pasado, sino de adaptarlo a las realidades presentes sin abandonar los principios fundamentales que dieron origen a la institución.

José Guadalupe Rutiaga, profesor, investigador y exdirector de la facultad, reafirmó el compromiso institucional con principios que trascienden la formación técnica. Durante su intervención, Rutiaga enfatizó que la comunidad académica continuará con la vocación de formar profesionistas y personas comprometidas con la justicia, la técnica y la sostenibilidad.
Esta declaración es particularmente significativa porque posiciona a la Facultad de Ingeniería en Tecnología de la Madera no solo como una institución de formación técnica, sino como un espacio de formación integral donde la ética, la responsabilidad social y el respeto por los territorios y recursos naturales son componentes centrales del currículo. Rutiaga reafirmó el compromiso del personal académico con la universidad pública, con programas educativos socialmente responsables y con el derecho de las comunidades a acceder a una educación técnica y científica que respete sus territorios, recursos y saberes ancestrales.
Esta perspectiva refleja una comprensión de que la ingeniería no es una disciplina neutral, sino que tiene implicaciones profundas para las comunidades y ecosistemas donde se aplica. Los profesionales formados en esta facultad deben ser capaces de tomar decisiones técnicas considerando sus impactos sociales y ambientales.
La perspectiva de la comunidad estudiantil fue representada por Viviana Villegas y Haley García Miranda, quienes hablaron a nombre de sus compañeras y compañeros. Las alumnas destacaron que quienes se forman en la Facultad de Ingeniería en Tecnología de la Madera comparten valores comunes y un objetivo unificador: convertirse en profesionales íntegros que contribuyan al desarrollo del país.
Esta declaración de las estudiantes es reveladora de la cultura institucional que ha logrado construir la facultad. No se trata solo de transmitir conocimientos técnicos, sino de crear una comunidad de aprendizaje donde los estudiantes internalizan valores de integridad, compromiso y responsabilidad social. El hecho de que las estudiantes articulen estos valores de manera espontánea sugiere que la formación integral es efectiva y ha permeado la conciencia de la comunidad estudiantil.

El posicionamiento de la UMSNH como institución con todos sus programas de ingeniería acreditados internacionalmente la coloca en una posición privilegiada dentro del panorama educativo nacional. La acreditación internacional no es un reconocimiento menor; implica que los programas han sido evaluados por organismos especializados que verifican que cumplen con estándares de calidad reconocidos globalmente.
Este logro es particularmente relevante en el contexto de la educación superior mexicana, donde muchas instituciones enfrentan desafíos para mantener estándares de calidad consistentes. La UMSNH ha demostrado que es posible, incluso en una institución pública ubicada en una ciudad de provincia, desarrollar programas educativos que compitan con los mejores a nivel internacional.
Aunque la ceremonia fue fundamentalmente conmemorativa, también sirvió como punto de reflexión sobre los desafíos futuros. Ramos Paz reconoció explícitamente que «el reto que ahora ustedes tienen es enorme», refiriéndose tanto a los estudiantes como al cuerpo docente e investigador. Sin embargo, expresó convicción en la capacidad institucional para enfrentar estos retos.
Los desafíos son múltiples: mantener la acreditación internacional en un contexto de cambios tecnológicos acelerados, formar profesionales capaces de enfrentar la crisis ambiental y la tala clandestina, integrar nuevas tecnologías de información y comunicación sin perder de vista la formación humanista, y expandir la oferta educativa con nuevos programas como Ingeniería Industrial.
La conmemoración del 53 aniversario de la Facultad de Ingeniería en Tecnología de la Madera trasciende la celebración de un hito temporal. Representa una oportunidad para reflexionar sobre el papel que juega la educación superior en la solución de problemas reales que enfrenta la sociedad. La facultad nació de una necesidad genuina: formar profesionales capaces de gestionar de manera sustentable los recursos forestales de Michoacán. Cinco décadas después, esa necesidad persiste, pero se ha complejizado.
La UMSNH ha respondido a esta complejidad mediante la evolución de sus programas, la búsqueda de acreditación internacional, la integración de nuevas tecnologías y la reafirmación de su compromiso con la justicia social y la sostenibilidad ambiental. Los ingenieros en Tecnología de la Madera y, próximamente, los ingenieros industriales formados en esta institución serán actores clave en la construcción de un futuro donde sea posible aprovechar los recursos naturales de manera responsable, generar valor económico y contribuir al desarrollo integral de sus comunidades.













